martes, 16 de julio de 2013

Un buen grupo de alumnos sonríe a la vida en el ISTIC con José Juan Rivero

Este lunes, un grupo de alumnos se reía y sonreía a esta dura vida con José Juan Rivero dentro el Salón de Usos Múltiples del Instituto Superior de Teología, en La Laguna, y lo hacían dando comienzo al último curso de la Escuela de Verano: "El sentido del humor y el optimismo: base para la humanización de la salud e insustituible aporte terapéutico". 

Cuando llamamos a última hora de la tarde a Rivero, para que nos hiciese unas declaraciones sobre el arranque de su curso, la respuesta fue concluyente: "Hemos cumplido con vuestro titular, nos estamos echando unas risas y somos casi una veintena de personas con ganas de potenciar el sentido del humor en nuestra vida y nuestro trabajo". 

 Así, este psicólogo lagunero, miembrode la Sociedad Española de Psicología Positiva y profesor del ISTIC, ha puesto en marcha la máquina de la risa y este lunes han afrontado varios trabajos a través de terapia de grupo para potenciar el optimismo y el sentido del humor.


 Rivero comenzó con su típica alegoría y buena elección de anécdotas. Para ello, recurrió a una vivencia obtenida de una empresa multinacional que optó por la siguiente pregunta para hacérsela a varios candidatos a empleado durante unas jornadas: "¿Qué le gustaría que dijesen de usted en su velatorio?". Sin duda, un interrogante macabro pero a la vez motorizante para sacar lo positivo de nosotros, de sus alumnos, estos tres días, y hacerlo partiendo de lo aparentemente negativo, porque para el cristiano la muerte no lo es. Para no dejar a nuestros amigos de "Noticias del ISTIC", con la miel en los labios, les anotamos el final de esta anécdota que relató José Juan: "Después de que dos trabajadores habían opinado sobre lo que querrían que se dijese de ellos el día de su velatorio, el tercero apuntó, yo querría que dijeran, 'mira parece que se mueve'. La casualidad el tercer trabajador fue contratado". Y como Rivero, explicó, "esto es optimismo". 
 
Claramente, una manera práctica de llevar la definición de "optimismo" a nuestro entorno directo. "Se ríen y además aprenden" Lo que llama la atención en este curso de José Juan Rivero es cómo además de reírse el grupo que participa estos días en la Escuela del ISTIC, también aprende. Así este psicólogo ha dividido en tres partes las sesiones que se están dando en el Seminario Diocesano. La primera ha servido para encontrar la definición de Psicología Positiva y trabajar los modelos de interpretación del bienestar. Seguidamente, lo que harán es indagar sobre el sentido del humor como fortaleza humana y el optimismo. Y la guinda estará la final con la "risoterapia", con la que Rivero ofrecerá a los presentes esos momentos que todos añoramos de sentirnos bien con el humor que llevamos por dentro.

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