jueves, 21 de abril de 2011

DÍA DEL AMOR FRATERNO: «A MÁS NECESIDAD… MÁS FRATERNIDAD»

Día eucarístico, sacerdotal, fraterno es este Jueve Santo. Tal y como escribiera en su momento nuestro Obispo "el participar en la Cena del Señor, sentarse con El a la mesa, afecta a la vida del que come y bebe el Cuerpo y la Sangre de Cristo, porque no lo recibimos pasivamente, sino que nos implicamos en la dinámica de su entrega. Como nos recuerda el Papa Benedicto XVI, en su encíclica Dios es amor: “Una Eucaristía que no comporte un ejercicio práctico del amor es fragmentaria en sí misma” (n. 14).


En la misma Última Cena Jesús pidió a los suyos: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”. “La señal por la que se sabrá que sois discípulos míos es que os amáis los unos a los otros”. Jesús no pide nada que el no haya hecho antes con nosotros. “El mandamiento del amor es posible sólo porque no es una mera exigencia: el amor puede ser mandado porque antes es dado” (Dios es amor, n. 14).

El Jueves Santo es como un poema con varias estrofas pero con un solo estribillo: “Sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo”. Y ese “extremo” ha sido dar la vida. ..

Y es gracias a esa entrega, a ese ser liberados del pecado, que nosotros podemos amar como El nos ama: “Él nos ha amado primero y sigue amándonos primero; por eso, nosotros podemos corresponder también con el amor. Dios no nos impone un sentimiento que no podamos suscitar en nosotros mismos. Él nos ama y nos hace ver y experimentar su amor, y de este «antes» de Dios puede nacer también en nosotros el amor como respuesta” (Dios es amor, n. 17).

Es posible amarnos unos a otros porque El nos ha amado primero y porque nos ha dejado la fuente de ese amor en el Sacramento de la Eucaristía: “tomad y comed… tomad y bebed”... Esto es lo que hoy, Jueves Santo, celebramos los católicos. “Acercaos hermanos todos, que es Dios mismo quien invita”.

No hay comentarios: